Descubre: MOONDOG


Louis Hardin, Moondog, era ciego y era músico. En su haber hay más de 1500 composiciones que van desde el minimalismo (Steve Reich le consideraba el fundador del movimiento) hasta el jazz, de la música nativa norteamericana a las madrigales, de la transgresión sonora a la música más vanguardista de su tiempo. Porque si algo es cierto, es que Moondog fue más allá de cualquier postura conocida entonces. Personaje hasta las últimas consecuencias del término, se caracterizó porque su lugar era la calle, las largas avenidas del Nueva York de los años 50, donde se colocaba en alguna esquina luciendo sus ropas de vikingo que el mismo confeccionaba y que vestía en honor al dios Thor, sacaba alguno de los instrumentos que inventaba y que, también, se autofabricaba, y se dedicaba a pasar el día deleitando con sus melodías a los transeúntes de la gran manzana.

Era conocido y reconocido entre el movimiento underground de la época. Así, acompañaba a veces a Allen Ginsberg mientras este recitaba sus versos (en lo que ahora se conoce como sesiones de spoken word), Janis Joplin versionó alguno de sus temas y Charlie Parker fue su gran amigo y admirador (La pieza Lament I o Lament Bird, quizás la más conocida de MoonDog, está compuesta en honor a él). Aunque por otro lado fue admirado y respetado por reconocidos miembros de la cultura musical norteamericana de la época como Leonard Bernstein, Stravinsky, Benny Goodman o, el director de la Sinfónica Neoyorkina, Artur Rodzinski. Pero en él, siempre primó el espíritu bohemio y la extravagancia, llegando incluso a rechazar el actuar permanentemente en el Carnegie Hall con su espectáculo propio debido a que para ello era necesario que se desprendiera de su atuendo vikingo, cosa esta a la que se negó en rotundo.

En el 74, por fin, llegó a Alemania, tierra santa para él y lugar donde siempre había querido residir, y se quedó allí hasta su muerte en 1999.

Te dejamos el enlace que lleva a uno de sus recopilatorios, disco imprescindible en la historia del jazz, para que descubras al artista y le ames igual que él te ama a ti. LokoFanzine no se hace responsable del mal uso que pudieras darle. Solo te aconsejamos que una vez lo descubras, te pilles el original si te ha gustado.

Moondog -The Viking of Sixth Avenue (Honest John.05)

THE XX


A estas alturas, todos pensábamos que la revelación de este 2009 que ya nos deja había sido el shoegaze vitalista del disco de debut de The Pains of Being Pure of Heart. Sin embargo, tras escuchar el disco homónimo, también debut, de The XX ya no podemos afirmar lo anterior con toda seguridad. Surge la duda al escuchar a este grupo de chavales, (ninguno pasa de los 20), que aunque no nos proponen nada nuevo - dúo vocal chico-chica apoyado en guitarras, bajo y caja de ritmos – nos lo presentan de tal manera, que parece que nunca hubiéramos escuchado algo parecido. Todo es mínimo en su sonido. Se han depurado las canciones hasta dejar lo imprescindible en ellas haciéndolas enormes en su resultado final. La guitarra puntea firme, marcando el camino en la oscuridad. El bajo va de la mano, palpando cada esquina y cada recoveco por donde pasa, dejando su huella como una pista de migajas de pan duro. La caja de ritmos va dibujando el bosque oscuro de donde salen estos cuatro. Y las voces… si te quedaste medio loco al escuchar la complicidad de Kimya Dawson y Adam Green en los Moldy Peaches, ya estás tardando en pillarte el disco, Oliver Sim y Romy Madley se divierten desgarrándote el corazón en plan pimpinela “ahora tú, ahora yo, ahora los dos” mientras que no podemos más que rendirnos ante tal demostración de lucidez vocal.

Pequeños grandes hombres.

Te dejamos indicado el camino hacia el lugar donde alguien anónimo ha escondido el disco en la red. Es decisión tuya el que te lo bajes o no, y LokoFanzine no se hace responsable del uso que pudieras darle. Nosotros solo queremos que conozcáis al artista y que si os gusta, os compréis su trabajo y vayáis a los conciertos.

The XX – XX (Young Turku/Popstock!. 09)

Video Killed the Radio Star: LOS PUNSETES

El agente 1110 se ha obsesionado conmigo. Solo el pensar en el placer que le provoca el multarme, hace que su mísera vida cobre sentido. De ahí que ya se invente las infracciones. Unos dirán que es para cubrir el cupo diario, pero yo se que al bastardo se le ha metido entre ceja y ceja el acabar con mi ya de por si apocada economía.

Te veré en el infierno...

por Isak Af


CASABLANCAS se desmarca


Es motivo suficiente para hacernos sonreir el saber que Julian Casablancas ha vuelto. Pero sobre todo, y lo más importante y lo que realmente te hará feliz, el saber que ha vuelto sin The Strokes. Y no es por desmerecerlos, nada de eso. Nadie duda de la genialidad de la banda que puso el underground neoyorkino de nuevo en boca de todos y que llevó a chicos del mundo entero a lucir pitillos y a menear el culo al ritmo de riffs preciosistas de terciopelo. Eran geniales (o lo son, jamás han dicho que se haya acabado su aventura). Al menos sus dos primeros trabajos (con el tercero se pasaron tres pueblos, al igual que Coppola con El Padrino 3. Ambas continuaciones sobraban). Pero lo que Julian ha hecho ahora, es mucho mejor. O al menos, necesario e inesperado. De un golpe se ha quitado de en medio la duda que de un tiempo a esta parte se cernía sobre su supuesta incapacidad de seguir componiendo, dejando atrás la amenaza de quedarse en un fenómeno de temporada. Y por otro lado, da un giro a su trayectoría, profanando una zona en la que nadie habría pensado jamás que se atrevería ni siquiera a asomarse, demostrando que su voz dejada es capaz de acoplarse a cualquier ritmo y a cualquier circunstancia. Y es que ya había dado pistas de hacía donde se encaminaba cuando nos dejó "Little Girl", esa perla que grabó junto a Danger Mouse y Sparklehorse hace unos meses. Pero solo era un aperitivo de lo que nos esperaba. En este Phrazes for the Young, Casablancas usa todos sus artilugios digitales para pasar del rock-Strokes enchufado a la corriente ("Out of the Blue") al blues marciano ("4 Chords of the Apocalypse"), del electropop sinfónico ("Glass") al country futurista ("Ludlow St"), sin dejar de lado megahypes como "11th Dimension" y el machacón "River of Brakelights", perfectos para cualquier guateque que se preste, o temas épicos como el que cierra el album, "Tourist", el cual te deja el regusto en la boca el tiempo justo hasta que vuelves a darle al play en tu equipo.

Una delicia.

Más abajo te llevamos hasta donde se esconde el disco en la red con el fin de que descubras al artista y te compres el original si te gusta su trabajo. Pero sobre todo para que te entren ganas de ir a sus conciertos. No nos hacemos responsables si le das un mal uso.

Aquí os indicábamos el enlace pero debido a los de DMCA nos obligan a retirarlo so pena de cerrarnos el blog. De todas formas, los que esteis interesados en el disco, podeis mandarnos un mail a lokofanzine@gmail.com y os responderemos con el enlace. Más lo sentimos nosotros.

Santisteban, reeditado con Sabor a Fresa


Si no fuera porque se trata de una reedición y de que el original se publicó en 1972, estaríamos ante el disco del año. Un compendio magistral de jazz, brasilian y spaghetti aderezado con los coros da-ba-dá de Merche Valimaña y sus chicas del Trío La-La-La. Pero no se asusten, aunque suene desfasado es este un disco que parece recién grabado y que tiene una frescura inusual. Uno no se cansa de oírlo. Y es que el madrileño Alfonso Santisteban, creó una amalgama de sonidos en los que cabían aires flamencos (“Nuestro Ayer”), arenas de Ipanema (“Brincadeira”) o coros femeninos atemporalmente tipical Spanish (“Limón y Sal”, “Sabor a Fresa”). Todos ellos himnos easy-listening del sonido Costa Fleming (como cuenta Ximo Bonet en las notas que acompañan a esta nueva reedición a cargo del sello Vampisoul – hay que reseñar que Subterfuge ya lo reeditó hace unos años con el nombre de Verano del 72- ) que caracterizó a la movida madrileña de los 70 y de la que fueron enseña y emblema clubes como Bocaccio, Octupus o el J&J.

Sin duda, Alfonso Santisteban fue capaz de documentar toda una época y un estilo de vida en unas cuantas canciones que, como el vino, saben mejor conforme los años pasan por ellas.

Recomendado 100x100.

Os dejamos el enlace que lleva hasta el disco para que lo descubráis y, si os gusta, os compréis el original y, si hay suerte y le da por volver a las tablas, vayáis a los conciertos que de el artista. LokoFanzine no se hace responsable del mal uso que pudierais darle.

La Nueva Banda de Santisteban - Sabor a Fresa (Vampisoul. 2009)